Restauración2019-02-27T13:45:03+02:00

¿Qué es la restauración de una mina?

El ciclo minero no se acaba con la extracción del mineral. Toda mina abierta en España después de 1982 debe contar con un Plan de Restauración con las garantías financieras que aseguren su cumplimiento antes de iniciar los trabajos de aprovechamiento. Además, cada cierto tiempo deben actualizarlo e informar a la Administración de todos los cambios.

La legislación obliga a:

  • Disponer de un proyecto de restauración de los terrenos aprobado por la autoridad competente.
  • Depositar ante la Administración un aval que garantice la ejecución del proyecto. En caso de incumplimiento del proyecto de restauración, la autoridad competente puede ejecutar dicho aval para garantizar los trabajos de restauración previstos.

El cierre de una mina puede durar varios años, ya que obliga a un desmantelamiento de todas las infraestructuras. Se debe planificar con anticipación, desde que comienzan las actividades mineras para evitar que queden sitios contaminados o “pasivos ambientales”.

Cuando se cierra una mina, la empresa minera debe realizar las acciones necesarias para que el espacio se revalorice y pueda tener un uso igual o superior al anterior a las actividades mineras.

Durante la operación minera también se realizan cierres parciales o progresivos cada vez que un área de trabajo deja de ser utilizada. La denominada minería de transferencia es un buen ejemplo de ello. En este tipo de minería, los huecos se van rellenando progresivamente, según avanza la excavación, con los estériles generados, de manera que se logra una recuperación casi inmediata de los terrenos afectados.

Además, la rehabilitación de espacios mineros en Galicia cuenta con algunos de los mejores casos de éxito a nivel internacional desde un punto de vista ambiental y social.

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¿Qué usos puede tener una antigua mina?

Para restaurar un espacio minero, es necesario decidir previamente qué uso post-operacional se puede desarrollar en él. En principio, las posibilidades son muy amplias porque se genera un gran espacio que puede ser empleado para un uso:

  • Urbanístico e industrial.
  • Centros de tratamiento y valorización de residuos.
  • Lagos de agua dulce.
  • Lagunas de recreo.
  • Terrenos de uso agroganadero.
  • Montes de uso forestal y maderero.
  • Zonas de conservación y creación de hábitats.

¿Cuáles son las actividades de cierre de minas?

  • Desmantelamiento: Se desmontan instalaciones y equipos. También se desechan con cuidado los residuos y se recuperan herramientas o aceites.
  • Rehabilitación: Se trata el suelo afectado por las actividades mineras, dejándolo lo más parecido posible a como estaba antes de la llegada de la mina.
  • Post cierre: Algunas minas necesitan cuidados y mantenimiento después del cierre final. Por ejemplo, para controlar la calidad del agua o para revisar la seguridad y estabilidad de los terrenos, así se previenen posibles situaciones de riesgo para la comunidad y el medio ambiente.

¿Qué son los pasivos ambientales mineros o minas abandonadas?

Hasta el último tramo del S.XX, no existía una conciencia sobre el destino de una mina agotada. El paisaje cuenta con innumerables huellas que lo evidencian, como los huecos romanos de Montefurado (Quiroga) o Las Médulas (León), pasando por las canteras medievales abandonadas que surtieron de granito a la arquitectura del Camino de Santiago, hasta las rudimentarias minas de wolframio y hierro del S.XIX abandonadas en distintos lugares de Galicia.

Hoy en día, Galicia aún cuenta con huecos mineros abandonados, que forman una serie de pasivos ambientales, poniendo en riesgo la salud de las personas y con un potencial efecto contaminante. Estos espacios no respetan las leyes actuales surgidas a partir de la concienciación ecológica.

La legislación española obliga, desde 1982, a que las iniciativas mineras de nueva creación cuenten con avales depositados a la Administración y planes de restauración bien definidos. Se ha tardado tiempo en conseguir la tecnología adecuada y un entorno legal preciso para un cierre adecuado de minas, pero en la actualidad las empresas extractivas suelen ceñirse a las leyes e incluso ir un paso más allá, teniendo en cuenta las demandas cada vez más exigentes de la sociedad.