La industria minera mundial se encuentra hoy a la vanguardia de la innovación tecnológica y ambiental. Uno de los cambios más revolucionarios de los últimos años acaba de llegar y consiste en la electrificación de los vehículos de acarreo, aquellos dedicados al transporte pesado en las explotaciones mineras. Esta innovación ofrece mejoras significativas en eficiencia, emisiones y costes operativos. Sustituir camiones diésel por versiones eléctricas o híbridas es una estrategia clave para lograr operaciones más sostenibles, seguras y competitivas.

Camión eléctrico fabricado por XCMG, modelo XDE440. Imagen: XCMG Australia

Los camiones de acarreo representan una parte muy importante del consumo energético de minas a cielo abierto. Un estudio reciente muestra que los camiones mineros pesados tienen un desempeño energético que podría mejorarse sustancialmente mediante la transición a tracción eléctrica.

De hecho, esta transición ya está generando un mercado global relevante. Según Allied Market Research, el mercado de camiones mineros eléctricos se valoró en unos 458 millones de euros en 2021 y se proyecta que alcance aproximadamente 767 millones de euros en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 5,5 %.

Este avance no es solo una tendencia incipiente, sino una realidad palpable en grandes operaciones internacionales. Un caso destacado es el de China, donde recientemente se ha desplegado la mayor flota mundial de camiones mineros eléctricos autónomos. En la mina de carbón de Huaneng Yimin, en Mongolia Interior, cien camiones eléctricos autónomos desarrollados por XCMG y equipados con tecnología de Huawei han comenzado a operar, y está previsto que la flota alcance los 300 vehículos en los próximos tres años.

Estos camiones, alimentados por electricidad generada con energía renovable y preparados para trabajar en condiciones extremas de hasta -40 °C, mejoran la eficiencia en un 20% respecto a los diésel convencionales. Los cambios de batería se realizan en solo seis minutos, lo que maximiza el tiempo de actividad y permite operar en tres turnos diarios. Se estima que el proyecto ahorra más de 15.000 toneladas de gasóleo y reduce anualmente en unas 48.000 toneladas las emisiones de CO₂, según los datos del propio operador Huaneng. Este sistema, desarrollado íntegramente en China, sirve ya como modelo escalable de minería inteligente y baja en carbono.

Tecnologías actuales y modelos de implementación

Además del ejemplo de los camiones eléctricos, los avances tecnológicos también han permitido el desarrollo de otro tipo de soluciones híbridas para la minería:

  • Sistemas “trolley” o catenaria: En algunas minas, especialmente en rampas o trayectos fijos, se emplean camiones híbridos que combinan baterías eléctricas con alimentación por línea aérea, optimizando el consumo energético.
  • Plataformas de gestión energética y conectividad: Existen plataformas de software permiten monitorizar rutas, programar cargas y descargas de baterías y vincular el uso de vehículos eléctricos a la generación renovable in situ (solar o eólica), maximizando así la eficiencia y minimizando la huella ambiental.

Múltiples beneficios

La electrificación de los camiones mineros aporta beneficios concretos en distintos niveles. En primer lugar, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación local: al eliminar o disminuir el uso de diésel, el aire en las zonas de trabajo se vuelve más limpio, mejorando significativamente las condiciones laborales y la salud de los operarios.

Además, los camiones eléctricos permiten reducir los costes operativos a largo plazo, gracias a un menor consumo de combustible fósil, a la reducción del mantenimiento en ciertos sistemas mecánicos y a la disminución de paradas programadas derivadas del motor térmico. Esta eficiencia energética se potencia aún más cuando los vehículos se cargan con energía generada mediante fuentes renovables como solar o eólica, o mediante sistemas de batería que optimizan la utilización de la energía disponible.

Por último, la adopción de estas tecnologías impulsa la innovación y la cadena de valor: genera demanda de baterías de alta capacidad, infraestructura de carga, software de gestión y formación técnica especializada, abriendo nuevas oportunidades industriales y de desarrollo tecnológico en el sector.

Hacia una minería de emisiones cero

El objetivo de la descarbonización total de la minería ya no es una utopía, sino una hoja de ruta en marcha. La adopción de camiones eléctricos es una de las palancas clave para lograr operaciones seguras, eficientes y competitivas.

Para la industria minera del siglo XXI, adoptar flotas eléctricas es tanto un paso hacia la sostenibilidad como una estrategia de valor añadido que impulsa innovación, infraestructuras modernas y condiciones de trabajo mejores.

La minería gallega, con su capacidad de adaptación y su apuesta por la mejora continua, está preparada para unirse a esta revolución silenciosa, ofreciendo soluciones responsables, generando empleo y contribuyendo a los objetivos de neutralidad climática.