Galicia es una referencia europea en geoturismo y valorización del patrimonio geológico gracias a sus dos Geoparques Mundiales de la UNESCO: Montañas do Courel y Cabo Ortegal. Estos territorios no solo preservan y enseñan la historia geológica y minera gallega, sino que también ofrecen un modelo único de desarrollo local sostenible, donde la ciencia, la conservación y la economía rural se dan la mano.

Geoparque
Geoparque del Cabo Ortegal. Imagen: Geoparques

Un geoparque es un territorio con un patrimonio geológico de relevancia internacional que cuenta con una estrategia de desarrollo sostenible basada en la educación, la investigación, la conservación y el turismo responsable. Los geoparques están reconocidos por la UNESCO y buscan integrar la protección del medio natural, la divulgación científica, la dinamización económica y la participación de la comunidad local.

A diferencia de otros espacios protegidos, los geoparques no solo conservan recursos naturales, también generan valor a largo plazo mediante la formación, el turismo y la puesta en valor de la historia geológica y minera.

En el caso de Galicia, sus geoparques aportan mucho valor al territorio: son motores de desarrollo rural y de diversificación económica. Por un lado, generan empleo descentralizado entre guías turísticos, hosteleros, investigadores, conservadores del patrimonio y educadores. Y, por otro lado, la rehabilitación del patrimonio arquitectónico y la integración de rutas culturales, iglesias románicas y tradiciones rurales refuerzan la identidad local y el tejido social.

En ese sentido, el aumento de visitantes tras la designación como Geoparque Mundial ha impulsado la demanda de servicios turísticos y la creación de nuevas oportunidades económicas, demostrando que la valorización del patrimonio geológico genera riqueza y fija población.

Montañas do Courel: una ventana a 500 millones de años de historia

Designado Geoparque Mundial de la UNESCO en 2019 y revalidado hasta 2028, Montañas do Courel, en Lugo, es un territorio excepcional que permite recorrer más de 500 millones de años de historia geológica del planeta. Su geodiversidad es única, con formaciones rocosas del Paleozoico, fósiles de más de 300 millones de años y el célebre plegamiento de Campodola-Leixazós, punto de interés geológico reconocido internacionalmente.

El Courel es un tesoro geológico, minero y cultural: alberga 99 minas de oro romanas, minas de plata, plomo y estaño, 66 castros y más de 5 km de canales hidráulicos construidos por los romanos. Esta integración entre geología y humanidad convierte el geoparque en un laboratorio vivo de ciencia, historia y arqueología.

La infraestructura que ofrece a sus visitantes es ejemplar: 26 miradores, 8 museos y centros de interpretación y 189 km de senderos. La biodiversidad es otro de sus valores: la Devesa da Rogueira, con 20 tipos de bosque distintos y especies como el oso pardo, es un ejemplo de cómo la geología modela ecosistemas únicos.

Cabo Ortegal: rocas del manto terrestre y ciencia de frontera

El segundo geoparque gallego, Cabo Ortegal, situado en la provincia de A Coruña, fue designado Geoparque Mundial de la UNESCO en 2023. Su principal singularidad es la exposición de rocas del manto terrestre, materiales que normalmente permanecen a gran profundidad y que aquí pueden observarse en superficie, otorgando al territorio un significado geológico mundial.

El geoparque abarca un territorio costero de gran belleza y espectacularidad, con acantilados, playas, formaciones rocosas singulares y una biodiversidad asociada a la interacción entre el océano y las estructuras geológicas. Además de su valor científico, Cabo Ortegal también apuesta por la educación ambiental y el turismo responsable, con rutas interpretativas, miradores, actividades formativas y la integración de la cultura local en la oferta turística.

Cabo Ortegal complementa así la oferta de Montañas do Courel y refuerza la posición de Galicia como región de excelencia geológica, capaz de atraer a investigadores, educadores, estudiantes y turistas de todo el mundo.

Un modelo para la minería sostenible

Los geoparques gallegos son un ejemplo de cómo valorizar los depósitos minerales a través de la educación, el turismo y la investigación. Integran el patrimonio minero histórico, como las minas de oro romanas del Courel, en narrativas que explican la relación entre geología, minería y sociedad, mostrando que el legado minero puede ser conservado y convertido en motor cultural.

En resumen, ambos geoparques han convertido a Galicia en un referente de geoturismo y educación científica, fortaleciendo la capacidad investigadora regional y posicionando la comunidad en la Red Global de Geoparques de la UNESCO.