El 45% de economía mundial está impulsada por el sector minero

2022-06-06T14:05:31+02:0006/06/2022|

“El 45% de la economía mundial, de su actividad, está impulsada por el sector minero”. Esta frase, pronunciada por Mark Cutifani, director ejecutivo de Anglo American PLC, una de las mayores compañías mineras del globo, en la convención internacional de CIM (Canadian Institute of Mining, Metallurgy and Petroleum), pone sobre la mesa la importancia vital de la minería para garantizar la estabilidad de la economía y de sus ciudadanos.

Minería Sostenible Logística

¿El mundo podría vivir sin la contribución del sector minero? En esa afirmación inicial, el directivo tiene en cuenta las ventas directas de las materias primas minerales, metálicas y no metálicas, y el apoyo de la minería a otras industrias. “La minería representa alrededor del 10% de la actividad económica mundial, medida por los ingresos de los sectores de la minería de productos básicos, las canteras y el petróleo”, se estima que otro 10% lo representan los pagos a las industrias de servicios y apoyo directo. Cutifani aclara que si contamos la contribución de los productos mineros a la capacidad productiva de otras industrias, incluidos los fertilizantes para la agricultura, el combustible para la energía y el transporte, el carbono y el hierro para el acero y la fabricación y otros productos para la construcción, “obtenemos una estimación de la contribución económica global de más del 45 por ciento para la industria minera”.

Tomar consciencia de la aplicación de los minerales

Si miras a tu alrededor comprobarás que buena parte de los elementos que te rodean están fabricados o incorporan, en mayor o menor medida, componentes minerales. El cemento u hormigón del edificio en el que vives; las paredes de ladrillo o de yeso; la pintura; los alicatados o la piedra natural que reviste tu cocina o tu baño; los medicamentos que dispones en tu botiquín; los aparatos electrónicos; los neumáticos de tu coche; y podemos seguir.

Minería Sostenible Vigo

Actualmente, el mundo no podría mantener su actividad con normalidad, sería imposible ya que su aportación se extiende a sectores esenciales como el de la alimentación o el de la energía. Así lo plasma también la Unión Europea que asegura que más de 30 millones de puestos de trabajo y de sectores económicos clave en nuestro continente como el del automóvil, el aeroespacial o las energías renovables dependen de un suministro sostenible de materias primas.

En Estados Unidos, la industria minera genera alrededor de 1 millón de puestos de trabajo, 370.000 de manera directa, entre los que se encuentran algunos de los los mejor pagados del sector privado, y al menos otros 590.000 de manera indirecta.

No se quedan aquí los estudios, ya que los minerales proporcionados por la industria minera estadounidense aportaron al conjunto de la industria que los incorpora más de 3 billones de dólares a la economía norteamericana, un 14% del PIB. Unas cifras que aporta Mineral Make Life, una iniciativa de la National Mining Association, que pueden denominarse de escalofriantes para una de las primeras economías del mundo.

La economía mundial: la alimentación y minería

Alimentarse, como sabes, es una las necesidades básicas de los seres vivos. Lo sabemos bien los humanos que superamos ya los 7.700 millones de personas en el mundo, según datos de las Naciones Unidas. Y vamos ya en camino de los 8.500 en 2030 y superando los 9.000 con 2050 como horizonte. La alimentación es, por tanto, un sector crítico y también lo es todo lo que la rodea, como la cría de animales y vegetales para el consumo y la industria derivada.

En  Galicia somos muy conscientes ya que un 5% del PIB de la comunidad y un 6,5% del empleo, según datos del gobierno autonómico, dependen de una u otra manera de la industria agroalimentaria (sector lechero y derivados, producción de carne, alimentación animal, producción hortícola, sector pesquero y de transformación e industria distribuidora).

¿Sabes que la magnesita o el fósforo son minerales muy importantes para la alimentación animal y vegetal y que se extraen de plantas situadas en España? La magnesita es un aporte mineral vital ya que ayuda a los vegetales a asimilar mejor el potasio, que no siempre está disponible en el suelo, y también a potenciar la actividad de la fotosíntesis. En las cantidades adecuadas, refuerza las defensas del ganado y las protege de posible estrés.

También la nitratina de la que se extrae el nitrógeno o la silvita de la que se recuperan las potasas. Todas estas materias primas son importantes para aportar nutrición y correctivos a los suelos y que el nivel de producción, a través de la fertilización, se pueda mantener en un nivel óptimo.

La base de la economía que viene

Contar con una industria minera fuerte asegura la independencia en el aprovisionamiento de materiales que son esenciales para impulsar la economía que viene, la economía verde.

Una economía verde sustentada en fuentes de energía renovable, la ‘e-movility’ y en un sistema de electrificación que deje atrás todo lo que realice algún tipo de emisión de CO2 a la atmósfera. Existen minerales transversales, cuyo uso es vital en la fabricación de aerogeneradores para la generación de energía eólica, la más evolucionada hasta el momento; pero también las placas solares y los dispositivos de almacenamiento de energía.

¿Sabes que construir un solo parque eólico de 100 MW requiere unas 30.000 toneladas de mineral de hierro y 50.000 toneladas de hormigón, así como 900 toneladas de plásticos para las enormes palas? Para la solar, el tonelaje en cemento, acero y el vidrio es 150% mayor que para el viento, haciendo el cálculo sobre la misma potencia, según los datos recogidos por Manhattan Institute en su informe ‘Mine, Minerals and Green Energy: A reality check’.

La minería es la base del llamado Green Deal y su éxito va a depender de otro de los objetivos puestos sobre la mesa por Mark Cutifani, director ejecutivo de una de las multinacionales mineras más grandes del mundo, para el propio sector minero: “ser socios de la sociedad para la creación de un nuevo futuro”. La descarbonización y la creación de un mundo más sostenible a largo plazo depende de ello.