La minería, base de la industria 4.0

2019-05-10T14:58:57+02:0010/05/2019|

Prácticamente todos los bienes manufacturados que la sociedad moderna consume han sido extraídos de una mina en algún lugar de la tierra. Sin estas materias primas, los ciudadanos europeos se verían obligados a vivir de una manera muy distinta al mundo moderno. Los minerales no solo impregnan nuestra vida cotidiana, sino que proporcionan la base material para otros sectores industriales europeos, incluidos los servicios básicos y la alta tecnología.

La industria extractiva es uno de los cimientos de Europa (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) y, como tal, desempeña un papel integral en la creación de riqueza, la calidad de vida y la creación de comunidades sostenibles a través del desarrollo. Si bien Europa se enfrenta a muchos desafíos para satisfacer las demandas de minerales y metales en los próximos años, el subsuelo de los países europeos está lleno de materias primas que no se han explotado en su totalidad, así como una eficaz actividad económica y talento humano para ponerlas en marcha.

Como actor clave en la economía europea, el vehículo a través del cual obtenemos materiales críticos y una industria en la que la eficiencia y la seguridad son asuntos cruciales, la industria minera es líder en la transición hacia la Industria 4.0.

Las nuevas tecnologías están produciendo cambios sustanciales en la manera de producir. Hoy en día, el internet de las cosas (IoT), el big data y los cambios en la fabricación nos permiten hablar del concepto de Industria 4.0 o fábrica inteligente. Según el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la Industria 4.0 “se refiere a la cuarta revolución industrial” y consiste en la “introducción de las tecnologías digitales en la industria”. Una idea que surgió en Alemania y que se fundamenta en el impulso de la digitalización para lograr una mayor competitividad. La Industria 4.0 es la industria del futuro, a la que, poco a poco, se están adaptando países europeos como Reino Unido, Francia y España.

La industria 4.0 combina tecnologías avanzadas como automatización, comunicación online entre personas y máquinas, big data y robótica para crear sistemas inteligentes y lograr nuevos niveles de optimización. Es una transformación completa de cómo, dónde y por qué producimos.

Este progreso afectará a la minería y a los sectores relacionados. No solo mejora los procesos relacionados con la extracción, sino que también abre posibilidades para una amplia gama de desarrollos en minas antiguas y otras industrias. A medida que los huecos mineros quedan sin actividad, las minas antiguas están disponibles para una amplia variedad de usos.

Los desarrollos de la industria 4.0 no serían posibles sin las materias primas proporcionadas a través de la minería. Además, la industria 4.0 hace que la minería y las operaciones relacionadas sean más seguras y eficientes, lo que a su vez es bueno para las comunidades locales, los trabajadores, los investigadores e innovadores, el medio ambiente y la sociedad. En este momento, Europa está cambiando su industria y la minera está acompañando este proceso.

La Industria 4.0 no es solo una palabra de moda. Es una nueva era en la que fábricas y sistemas pronto funcionarán a otro nivel para alcanzar grados más altos de eficiencia y productividad. La innovación en tecnologías, las herramientas que se utilizan, los sistemas que se implementan y las políticas que se aprueban son partes esenciales de la transición a la nueva era de la industria. La innovación en la minería puede revolucionar los procesos de seguridad, extracción y producción, y el impacto ambiental.

La mejora continua es una necesidad para que cualquier industria avance, pero es especialmente esencial en un sector que tiene que producir las materias primas básicas para todos. La única oportunidad de Europa de seguir siendo competitiva y seguir cumpliendo con los más altos estándares de salud, seguridad y protección del medio ambiente es encontrar mejores formas de hacer las cosas.

La manera en que se exploran los depósitos, se analizan los datos, se llevan a cabo técnicas operativas en minas y canteras, se usan métodos para el procesamiento de materia prima… Todo debe seguir mejorando en términos de recursos y eficiencia energética, emisiones y residuos. Europa también debe aprovechar al máximo los materiales que ya están en el mercado para ampliar su vida útil y mejorar los métodos de reciclaje para usos secundarios.

La industria 4.0 es un objetivo para muchas empresas manufactureras de Europa. Fruto de esa necesidad, tanto las administraciones comunitarias, como la española y la Xunta de Galicia tienen varias iniciativas dirigidas a las industrias del automóvil, forestal, energética, espacial y de defensa para fomentar el desarrollo de la Industria 4.0.

Pero estos avances no pueden producirse en estos sectores sin las materias primas proporcionadas por la minería. Por ahora, las fuentes alternativas como el reciclaje son muy limitadas en cuanto a su capacidad para satisfacer las demandas, y confiar en las importaciones de países con inestabilidad política no es tan responsable, seguro y fiable como producir las materias primas en Europa.