Minería con perspectiva de género

2020-03-20T11:08:29+01:0008/03/2020|

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En el sector industrial aún quedan algunos estereotipos que romper, por ello, entre los objetivos de la minería moderna se encuentra el de potenciar y visibilizar el trabajo de la mujer. Las actividades industriales han sido enmarcadas históricamente en un terreno masculino, donde las mujeres solo tenían cabida en puestos como los de administración o contabilidad.

Sin embargo, ya desde la Revolución Industrial, las fábricas fueron llenándose de mujeres que ocupaban diversos puestos en la cadena de producción. No obstante, sus condiciones respecto a sus colegas masculinos eran mucho peores, mientras que su visibilidad ante la sociedad era mucho menor.

Por suerte, al igual que en el resto de sectores, la balanza se va equilibrando. Centrándonos en el sector minero, las mujeres ocupan desde puestos de operaria en plantas de elaboración y transformación hasta altos cargos directivos. Sin embargo, el porcentaje con respecto a los empleados masculinos es muy pequeño. En Galicia, el trabajo femenino en minas y canteras está representado en su mayor parte por las cortadoras y embaladoras de pizarra del barco de Valdeorras y también por una gran cantidad de mujeres que ocupan cargos intermedios, hablamos de geólogas, de ingenieras de minas, de técnicas medioambientales y de prevención de riesgos laborales o de químicas.

Sin embargo, el desconocimiento del sector minero, hace que la mayoría de la sociedad ignore para qué sirven los productos mineros, cómo es el trabajo en la cantera o cuáles son las medidas de protección medioambiental. Pero este desconocimiento, es además el culpable de que persistan estereotipos como que la mujer no tiene cabida en este tipo de actividades, una imagen distorsionada que solo consigue hacer crecer la brecha de la desigualdad y educar a las niñas con limitaciones, que no se plantean realizar estudios relacionados con minas al no verse representadas.

Sobre el papel de la mujer en la minería a nivel global, tiene mucho que decir Jennifer Otero, esta psicóloga procedente de Burela (Lugo), pero afincada desde hace siete años en Reino Unido, lleva años desarrollando proyectos que ponen el foco en la importancia de defender la igualdad entre hombres y mujeres en el sector minero. La burelense comenzó su carrera en Londres en Search Consultancy, una agencia de reclutamiento y selección de personal, donde durante varios años seleccionó candidatos y candidatas para grandes compañías del sector extractivo a nivel internacional.

Desde el primer momento pudo comprobar que sigue habiendo un machismo latente en el sector minero: “En 2017 solo el 13% de los trabajadores de la industria minera en Europa eran mujeres”, afirma Jennifer.

Añade además que el sector minero no es un sector estable del todo, ya que ha tenido grandes altibajos en los últimos 10 años, sobre todo en Europa, y que esto ha afectado también a la contratación de personal cualificado.

Pese a que el porcentaje de mujeres que estudian carreras relacionadas con minas es inferior al de hombres, Jennifer no considera que este sea un factor clave en ese 13%: “En Europa la mayoría de las empresas escogen a mujeres para sus oficinas centrales, no para trabajos de campo. Obviamente hay menos mujeres interesadas en el sector minero que hombres, pero las hay, muchas de ellas han tenido que ir a encontrar su oportunidad a otros países como Australia o Canadá”. Y hace hincapié en que “en estos países, las condiciones de trabajo en el sector minero son mejores que en Europa y la inserción laboral de las mujeres es mucho mayor”.

Profundizando en los motivos de esta discriminación, Jennifer afirma que uno de los que se repiten en muchas empresas europeas son las bajas de maternidad: “Cuando eres bueno en algo las empresas te exigen tiempo, y casi todas las mujeres en un momento de su vida van a tenerse que tomar un break. Hay que reeducar a las empresas para cambien su modelo y su imagen”.

Jennifer nos aporta un dato clave: en 4 años solo a contratado a tres mujeres para altos cargos en empresas mineras. Además, no solo existe desigualdad a la hora de la contratación, la discriminación femenina también se refleja en los sueldos. “He llegado a ver ofertas ridículas y con requisitos imposibles. Por ejemplo, una empresa que pedía una mujer de entre 30 y 35 años con 10 años de experiencia para cobrar 40.000 euros al año”.

Sin embargo, poco a poco se están dando pasos, y Jennifer es la que ha encabezado algunos de ellos, así creó con su madre Mujeres en Igualdad que lucha por la igual de oportunidades de hombre y mujeres.

En el sector extractivo ha puesto también su grano de arena, creando una base de datos de mujeres que trabajan o desean trabajar en el sector minero. Además, la burelense ha emprendido recientemente su propia consultora de reclutamiento para el sector minero, RER Solutions en Reino Unido, donde también creó la organización Women in Mining, que mediante el asociacionismo y el networking pretende impulsar la figura de la mujer en este sector. Tras el éxito de la iniciativa, el siguiente paso para Jennifer y para miles de mujeres mineras, será replicar esta plataforma en España.